Jimmy Ortiz Saucedo
Nunca me cansaré
de reivindicar el derecho que tenemos los pueblos del mundo a la
democracia, la más grande conquista política de la historia
humana. La democracia que nos legaron los griegos, en tiempos de Solón,
Clístenes y Pericles, alrededor del año 500 Ac.
Nos debe quedar absolutamente claro,
que la pseudodemocracia que
tenemos actualmente en Bolivia, es un pálido reflejo de la auténtica, el narco
masismo la destruyó hasta donde pudo, en estos 20 años de oscurantismo retrógrado,
racista y corrupto, siguiendo los mandatos del trasnacional Foro de San
Pablo/Grupo de Puebla, herederos del comunismo que tanto daño ha causado en el
mundo. Ellos son totalitarios por naturaleza, pero tuvieron la cobardía de
protegerse en los cálidos ropajes de nuestra democracia, porque es hoy por hoy
lo políticamente correcto, pero su alma tiránica, no se lo permitió.
A lo largo de la historia
moderna, políticos de izquierda y de derecha, tenían diferentes concepciones de
lo que era democracia, cada uno interpretándola según su conveniencia, hasta
que llegó la Carta Democrática Interamericana de la OEA, el documento más avanzado y explícito en el mundo
actual, de lo que significa la democracia verdadera. Atrás quedaron las
concepciones acomodaticias, para que incluso pudieran caber en ella caricaturas
“democráticas” como la del Movimiento al Socialismo.
Esta Carta fue aprobada
unánimemente por los políticos del continente, en el vigésimo octavo período extraordinario
de sesiones, celebrada el 11 de septiembre de 2001, en Lima-Perú, la que
expresa en partes salientes:
“Artículo 1.- Los pueblos de
América tienen derecho a la democracia y sus gobiernos la obligación de
promoverla y defenderla. La democracia es esencial para el desarrollo social,
político y económico de los pueblos de las Américas.”
“Artículo 3.- Son
elementos esenciales de la democracia representativa, entre otros, el respeto a
los derechos humanos y las libertades fundamentales; el acceso al poder y su
ejercicio con sujeción al estado de derecho; la celebración de elecciones
periódicas, libres, justas y basadas en el sufragio universal y secreto como
expresión de la soberanía del pueblo; el régimen plural de partidos y
organizaciones políticas; y la separación e independencia de los poderes
públicos.”
Esta es la verdadera
democracia, lo demás son cuentos chinos, para embaucar a gente
desinformada que, ante su desconocimiento, no la exigen a los gobernantes
de turno ni al Estado. Nuestra libertad, nuestro patrimonio, e incluso nuestra
propia vida, dependen de ella. Desgraciadamente la OEA, no ha hecho los
esfuerzos necesarios para su masiva divulgación, menos aún el Estado Boliviano.
La Democracia no se limita
únicamente a las elecciones. ¡Es muchísimo más que eso! no es
simplemente ir a votar un domingo cada 5 años, solo el voto no legitima la
Democracia. Además, el voto no es un cheque en blanco, para el que llegue
al poder haga lo que le dé la gana. Eso no es Democracia.
Democracia es respetar los Derechos Humanos y las libertades fundamentales, es
vivir al amparo de un Estado de Derecho. ¡Sin respeto los Derechos Humanos no
hay democracia! ¡Sin Estado de Derecho no hay democracia! Democracia es
elecciones libres sin voto comunitario ni fraude, donde el Estado fomente el
pluripartidismo y se respete la independencia de poderes. Sin ello tampoco
existe Democracia.
Desde la aparición de esta Carta, la democracia ya no la define cada uno como
le conviene, existen estos 5 puntos que la definen con meridiana claridad, no
hay donde perderse.
Los bolivianos tenemos que recuperar
la verdadera democracia, no nos conformemos con menos. Desde los tiempos de la
Grecia antigua, hasta nuestros tiempos, no ha surgido nada mejor en la política,
antídoto contra Reyes del pasado, tiranos y caudillos del presente.
jimiortizsaucedo@gmail.com
Publicado en:
https://eldeber.com.bo/opinion/recuperemos-verdadera-democracia_1773353225
https://www.facebook.com/watch/?v=1248525213464492

No hay comentarios:
Publicar un comentario