COB anunció respaldar al MAS en 2014 descartando el Partido de
los Trabajadores; sin embargo, otro sector dirigencial continúa con llenado de
libros ante el TSE.
El analista político Jimmy Ortiz afirmó que la decisión de la Central Obrera
Boliviana (COB) de aliarse con el partido de Gobierno, bajo la consigna de
“defender el proceso de cambio”, es un error ya que la dirigencia del ente
matriz de los trabajadores pondría en riesgo su estabilidad institucional.
La determinación del último Congreso Nacional de la COB, efectuado entre el
14 y 15 de noviembre en Santa Cruz, de desechar el Partido de los Trabajadores
(PT) y sumarse a las filas del Movimiento Al Socialismo (MAS), generó
preocupación en diferentes sectores afiliados que no tienden a tener la misma
ideología de la dirigencia cobista y el partido de Gobierno, sostuvo el
politólogo.
“Por un principio ese tipo de instituciones gremiales no pueden ser
partidistas y en sus filas deben tener todas las tendencias políticas de la
policromía de la democracia boliviana y es un grave error de la COB aliarse con
el partido de Gobierno, porque le va causar o ya le está causando fisuras con
algunos gremios o con algunos departamentos”, mencionó.
El XV Congreso de la entidad laboral efectuado en enero determinó conformar
un instrumento político de los trabajadores como una alternativa electoral al
Gobierno actual. Por lo que el 8 de marzo se fundó el PT en la localidad minera
de Huanuni con 1.200 delegados, a través de un Congreso Nacional que contó con
la decisiva presencia de trabajadores mineros, y fuertes delegaciones de salud,
fabriles, también delegaciones de la centrales obreras de todo el país, de
maestros rurales, ferroviarios, entre otros.
Los dirigentes de la entidad laboral, tras culminar su último encuentro en la
capital oriental, señalaron que el objetivo es llegar a tener representación
política en la Asamblea Legislativa y que además plantearán al Gobierno iniciar
una agenda para debatir todos los temas pendientes del pliego petitorio, para
beneficiar al sector de los trabajadores.
Para el analista político el argumento sostenido por los máximos dirigentes
de la institución laboral no tiene fundamento toda vez que dejan de lado los
principios institucionales establecidos inclusive en sus estatutos internos de
tener la imparcialidad partidaria para fortalecer los derechos laborales en bien
de los trabajadores.
“Qué pasaría cuando este Gobierno caiga y venga otro con otras tendencias, se
pondría en peligro la estabilidad de la institución y de los principios de la
dirigencia. Me parece totalmente infantil el argumento de conseguir
representación política en el Legislativo que es nada más para justificar la
alianza insensata que han hecho”, señaló.
Ortiz resaltó que el accionar del secretario ejecutivo de la organización
laboral, Juan Carlos Trujillo, confirma las sospechas que se manejaban desde que
fue posesionado en enero de 2012, cuando se advertía que formaba parte de las
filas del MAS.
“Esto viene a corroborar lo que ya se sospechaba cuando se eligió al
dirigente de la COB, de que es masista de siempre y lógicamente con esto está
llevando ahora agua a su molino, indudablemente para su beneficio personal y
perjudicando al gremio”, afirmó.
Sin embargo, el PT continúa con su estructuración política, pues el
secretario ejecutivo de ese frente, Mario Martínez, anunció que “sí o sí”,
participarán en las elecciones de 2014, toda vez que el Tribunal Supremo
Electoral (TSE) les entregó el lunes pasado los libros para el llenado de las
firmas para obtener la personería jurídica y al mismo tiempo lamentó que
“algunos dirigentes de la COB” hayan “pretendido desechar” el frente de la
organización laboral rumbo a los comicios de 2014.
EN CONTRAPARTE
El jueves, el secretario ejecutivo de la COB, Juan Carlos Trujillo, “aclaró”
a los medios estatales que la entidad de los trabajadores no se alía
partidariamente sino que respalda el proceso de cambio del presidente Evo
Morales para evitar “que vuelva la derecha” en las elecciones generales.
“La COB jamás se ha vendido o se va a vender, tiene su identidad propia, pero
el principio fundamental para nosotros es defender el proceso profundizar,
corregir y re direccionar para que esto esté profundizado”, declaró.
A su turno, la ministra de Comunicación, Amanda Dávila, dijo que este tipo de
respaldos no son inusuales, por lo que descartó la politización de la COB,
argumentando que se trata de apoyo al proceso ideológico del Gobierno del
MAS.
“Si hay un proceso que merece ser apoyado, los sindicatos, las regionales de
trabajo y las confederaciones de trabajo normalmente apoyan a los procesos con
los cuales ellos están de acuerdo, ello no quiere decir inscribirse a un partido
tal o dejar de lado su ideología y creo que ellos tienen derecho a optar por una
posición”, manifestó durante la semana en conferencia de prensa.
-------------------------------------------
El Diario.net 1-12-13
-------------------------------------------
Opiniones semejantes:
El Diario.net
02-12-13
Los trabajadores
afirman que con esta decisión la dirigencia cobista perdió su credibilidad ante
la población, pero principalmente en el propio sector.
Sectores afiliados a la Central Obrera Boliviana
(COB) expresaron su desacuerdo por la alianza entre la organización obrera y el
Movimiento Al Socialismo (MAS) con miras a las Elecciones Generales de 2014.
Calificaron la medida de “irresponsable”, porque habría provocado la “pérdida
de su credibilidad” institucional.
Esta medida asumida por la dirigencia cobista en el
congreso obrero, realizado entre el 21 y 22 de noviembre en Santa Cruz, fue
determinada con la finalidad de seguir el proceso de cambio que encamina el
Gobierno; sin embargo generó mucha preocupación en diferentes sectores, luego
de que se estructurara un instrumento político denominado el Partido de los
Trabajadores (PT).
El secretario ejecutivo de la Confederación de
Gremiales de Bolivia, Francisco Figueroa, señaló que esta decisión de la COB
debió ser consultada a las bases, ya que no todos tienen la misma línea
política del MAS, situación que habría generado muchas susceptibilidades,
porque los trabajadores consideran que la organización laboral estaría “usando”
al sector para otros fines.
“Nosotros no vemos con buenos ojos que la máxima
organización laboral haya tomado esta decisión, porque en muchos sectores
afiliados existen distintas ideas políticas, además se está violando los
estatutos de la COB, porque no permite ese tipo de alianzas, lo que divide al
sector laboral”, mencionó.
Por su parte, el dirigente de la Federación
Nacional de Cooperativas Mineras de Bolivia, Albino García, mencionó que la
dirigencia cobista perdió su credibilidad ante la población, pero
principalmente en el sector de los trabajadores, luego de que hubo tantas
luchas reivindicativas en defensa de los derechos de los trabajadores.
“Definitivamente han perdido credibilidad, porque
no se puede utilizar a los compañeros de base, haciéndoles creer que existe un
instrumento de los trabajadores (PT) con ideología propia y que en un
determinado momento se deseche, y nos digan que no sirve, ahora nos preguntamos
a qué está jugando la dirección nacional de la dirigencia COB”, aludió el
dirigente minero.
Argumentó que su sector nunca estuvo de acuerdo con
la creación de un instrumento político, ya que con esa determinación el ente
laboral se estaría alineando a la política. “Nunca hemos estado de acuerdo con
las decisiones políticas que asumió la COB, con la creación del PT que
prácticamente ya nació muerto y solo fue un acto de protagonismo”.
En tanto, el representante del Magisterio Urbano de
La Paz, Rene Pardo, a tiempo de compartir la postura de los anteriores
dirigentes, al indicar que la COB se desenmascaró, dijo que su sector apoya en
que el PT deba seguir encaminado su participación para las elecciones de 2014,
ya que fue una decisión tomada en un Congreso Nacional, pero rechazó la alianza
con el Gobierno.
“Como nunca la dirigencia de la COB se ha puesto en
evidencia, lo poco que conservaba, en el marco de lo que debe ser la actuación
de los sindicatos, ha sido desechado por el pacto que hacen los dirigentes con
el actual Gobierno, más aún cuando el movimiento popular está siendo atacado
por el Ejecutivo. Nosotros convocamos a los trabajadores del país a retomar la
organización del instrumento político”, mencionó.
Por otra parte, el secretario ejecutivo de los
Trabajadores en Salud Pública de Bolivia, José Gonzales, señaló que la decisión
deberá ser acatada por su sector, debido a que fue resuelta en un Congreso
Nacional, “debemos expresar claramente que por el proceso de cambio hemos
luchado los trabajadores, varios sectores hemos estado en las calles para
demandar que haya un Gobierno socialista”, dijo.
A su turno, el representante de los trabajadores
Fabriles de Bolivia, Vitaliano Mamani, dijo que el ente laboral necesita una
representación política en la Asamblea Legislativa, lo que fue prohibido en la
gestión del exejecutivo de la COB, Pedro Montes.
“No tenemos una representación parlamentaria,
porque era una decisión tomada con el anterior dirigente, pero hoy con la nueva
dirección nacional se ha determinado que si necesitamos tener
representaciones”, dijo.