El
Pacto Fiscal puede convertirse en el paso definitivo para completar la obra
iniciada por tantas generaciones de Cruceños, que lucharon por una nueva
Bolivia. La historia demuestra que las grandes transformaciones
de Santa Cruz, nunca fueron fruto de la resignación, sino de la perseverancia.
Ha llegado el momento de escribir un nuevo capítulo de esa larga lucha por una
autonomía plena, moderna y financieramente sostenible. El centralismo nunca ha
cedido voluntariamente sus privilegios, cada avance ha debido conquistarse
mediante la movilización ciudadana y la presión democrática
La lucha continúa, solo ha cambiado de nombre:
Ayer
se llamaba 11%, hoy se llama Pacto Fiscal.

No hay comentarios:
Publicar un comentario